La UE condena la injerencia del gobierno en un sindicato argentino
A mediados de junio, el presidente general de la UE, Scott Slawson, envió una carta a los miembros del Sindicato de Obreros Metalúrgicos de la República Argentina (UOM), en la que expresó la solidaridad de la UE con los afiliados de la UOM tras la destitución, por parte del gobierno, de sus dirigentes elegidos democráticamente. En mayo, la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo ordenó una intervención judicial de 180 días en la UOM, anulando la reelección del secretario general Abel Furlán.
Slawson escribió: “El derecho de los afiliados de base a elegir democráticamente a sus propios dirigentes es un derecho que defendemos con firmeza, y condenamos rotundamente la actuación del tribunal laboral. Los jueces del tribunal laboral, Víctor Pesino y María Dora González, no son amigos de la clase trabajadora, pues han respaldado la legislación laboral impulsada por el presidente derechista de Argentina, Javier Milei, una legislación que restringe severamente el derecho de los afiliados sindicales a emprender acciones, incluidas las huelgas, para defender sus derechos.
“Este ataque inaceptable contra la UOM se produce en plena negociación colectiva y busca claramente fortalecer la posición de los empleadores y debilitar la capacidad del sindicato para defender y mejorar los salarios y las condiciones laborales de los metalúrgicos argentinos. Desde que el partido de Milei asumió el control del gobierno, los salarios han caído, se han destruido más de 200.000 empleos en el sector privado —entre ellos 25.000 en el sector metalúrgico— y 25.000 empresas han cerrado.
“Sentimos una simpatía particular hacia la UOM dada la historia de los ataques del gobierno de Estados Unidos contra dirigentes nacionales y locales de la UE durante la Guerra Fría, incluidos los intentos de deportar al director de organización de la UE, James Matles, y de destituir al presidente de la Local 506 de la UE, John Nelson. El gobierno argentino ha intervenido la UOM dos veces en los 83 años de historia del sindicato, durante las dictaduras de 1955 y 1976. Confiamos en que los metalúrgicos argentinos prevalecerán frente a esta intervención; su lucha es nuestra lucha.”
