¡El Local 255 lucha por una compañera de trabajo y gana!

Junio 13, 2026

Tras una campaña bien organizada de cinco meses, el Local 255 de UE ganó una batalla importante contra Hunger Mountain Co-op, presionando a la gerencia para que respetara los procedimientos internos de contratación establecidos en nuestro contrato.

"Cuando luchamos, ganamos", afirmó Toby Madrone, presidente de nuestro local. "Llevamos adelante una campaña interna intencional y meditada que incluyó educar a nuestros compañeros de trabajo, lo cual les ayudó a comprender y unirse en torno a nuestra lucha. ¡Y funcionó!"

En diciembre de 2025, nuestra querida compañera Genesis VanDyke solicitó un puesto de cocinera de producción en el departamento de alimentos preparados. Genesis comenzó a trabajar en la Cooperativa cuando era adolescente y lleva siete años trabajando allí a tiempo completo. Se le negó el puesto, a pesar de ser la única candidata interna y de estar plenamente calificada.

En lugar de contratar a Genesis, la gerencia le otorgó el puesto a un empleado recién contratado, sin informarle del conflicto conocido con el sindicato. Esto constituyó una violación flagrante del contrato, el cual contiene un lenguaje claro sobre la contratación interna basada en antigüedad.

Oído atento al terreno

Presintiendo que la gerencia probablemente le negaría el puesto, los miembros comenzaron a organizarse incluso antes de la negativa oficial. Los dirigentes sindicales, los jefes de delegados y los activistas del departamento comenzaron a preguntarle regularmente a su gerente sobre el puesto. Los compañeros de trabajo llenaron una pizarra de "agradecimientos" en la sala de descanso con mensajes de apoyo para Genesis.

Cuando la gerencia finalmente le negó el ascenso a Genesis, el equipo de delegados se organizó rápidamente y reunió 89 firmas de compañeros de trabajo en tan solo dos días —representando prácticamente a la totalidad de quienes se encontraban presentes durante ese periodo— exigiendo que la gerencia revirtiera la decisión. Ocho personas presentaron la petición directamente a nuestra gerente general. Cerca de veinte personas colmaron la siguiente reunión de personal para exigir una respuesta. Nunca la obtuvimos.

Por esas fechas, la gerencia recurrió a una jugada sucia al ofrecerle rápidamente el puesto a un trabajador nuevo que se había incorporado a la unidad de negociación apenas días antes, sin informarle plenamente de la situación y sin actuar con transparencia al no volver a publicar la vacante.

Gracias a nuestra eficaz red de delegados, mantuvimos el oído atento al terreno y nos enteramos de esto de inmediato. Nos reunimos con la persona que habían contratado. Una vez que le explicamos la situación, se sumó de inmediato a apoyar la campaña, pues sentía que la gerencia lo había utilizado y traicionado.

Una campaña en escalada

En enero, el sindicato inició el proceso de queja formal, junto con una campaña de presión estratégica, y nuestros miembros se sumaron rápidamente al esfuerzo. La dirigencia sindical y otros compañeros crearon una serie de acciones en escalada a lo largo de los siguientes cinco meses.

La amplia participación de los miembros fue fundamental, incluyendo a muchos que portaron botones de "Contraten a Genesis" en el trabajo para crear conciencia. Las bases educaron y agitaron en la comunidad y en las redes sociales en torno a la campaña. Seguimos recolectando firmas para la petición interna, obteniendo las de casi la totalidad del personal del local, así como para una petición pública, que sumó otras 200 firmas de miembros de la comunidad. Realizamos una vigilia frente a la reunión de queja de Paso 2, sosteniendo carteles en apoyo de nuestra compañera, y difundimos el tema entre los clientes exhibiendo carteles de protesta y recolectando firmas en el estacionamiento de Hunger Mountain Co-op. Luego, en abril, cerca de una docena de miembros del sindicato confrontaron a la gerente general durante un evento comunitario de puertas abiertas en la tienda.

La unidad y la educación nos ayudan a ganar

A pesar de ser un local relativamente pequeño, ganamos esta campaña gracias al profundo compromiso de los miembros y a la fortaleza de nuestras relaciones entre nosotros. Sin esa unidad de propósito y ese compromiso de seguir presentes durante cinco meses seguidos, es probable que la decisión de contratación de la gerencia se hubiera mantenido. Debido a que tantos miembros lucharon junto a Genesis, tuvimos la flexibilidad de sostener múltiples acciones en escalada. Y contamos con un amplio alcance para educarnos a nosotros mismos y a nuestra comunidad en torno a la lucha, incluso si no todos pudieron asistir a cada acción. Con rostros distintos en cada acción, junto con nuestra exigencia unificadora, quedó claro que incluso las manifestaciones más pequeñas eran representativas de la voluntad del local en su conjunto.

A principios de mayo, acorralada por la claridad de la exigencia y la solidaridad de la membresía, la gerencia accedió a ofrecerle a Genesis el puesto de cocinera de producción, incluyendo el pago retroactivo correspondiente al tiempo que debería haber ocupado el puesto, junto con varias otras solicitudes de reparación.

Aunque en la superficie esta lucha pareciera girar en torno a una sola persona, los miembros de nuestro local reconocieron, a través de un proceso concertado de educación interna, que este agravio contra Genesis también representaba una amenaza para todos nosotros, y actuaron en consecuencia. No solo logramos que Genesis obtuviera el puesto que le correspondía, sino que luchamos colectivamente para proteger la integridad de nuestro contrato, al tiempo que fortalecimos nuestras relaciones y nuestra determinación, construimos confianza en nuestro poder como trabajadores y nos preparamos para la próxima lucha.